Irradiando Qi
Muchos me han preguntado como meditar.
Como instructor de CFQ enseño las técnicas que me transmitió mi maestro; puedo transmitirles qi o sea irradiar aquello con lo que sanamos en qi gong. Al contrario de muchos estilos que buscan guardar energía, nosotros la irradiamos a través de la meditación.
Te recomiendo practicar sin zapatos, sobre alfombra o si no hace mucho frío sobre el pasto (o tierra). Procura no estar cerca de cosas con las que te podrías pegar.
Yo medito en las mañanas y por la noches ( y a veces por pequeños lapsos durante el día). Si crees, como lo ha dicho la física cuántica, que todos estamos unidos entonces saldrás beneficiado de esta sanación.
Antes de empezar recuerda mis palabras y centra tu atención en mí. Esto solo lo haces un momento y luego te olvidas de todo. Lo siguiente es mi trabajo.
La posición es parado con los pies juntos, tu único trabajo será poner atención a tus plantas de los pies durante toda la sanación, relaja tu cuerpo, suéltalo. Usa el mínimo esfuerzo para estar en esta posición. Cierra los ojos y empezarás a sentir un movimiento ligero del cuerpo (un balanceo) normalmente es suave, si llega a ser más intenso de lo que creías separa las piernas un poco. No te asustes del movimiento ya que éste es resultado de la liberación de las cargas oscuras que tenemos. Todo el tiempo pon atención a las plantas de los pies. No ayuda el que digas quiero sanar o quiero esto u lo otro. Al contrario bloquearías la irradación.
Es común que tengas recuerdos o veas cosas, no les pongas atención. Mantente atento a sentir el contacto de los pies con la alfombra.
Deja que tu cuerpo se mueva, no lo provoques ya que eso es un engaño. Si no lo sientes practica y lo vivirás.
Normalmente todos lo experimentan.
Tampoco trates de evitar algún movimiento de tus manos o pies, si salen sonidos déjalos que salgan pero no les pongas atención, recuerda a que estás atento.
Permanece así de 20 a 30 minutos. Para regresar repite "estoy saliendo de la meditación, estoy en paz y en calma" tres veces. Inhala profundamente y abre los ojos. El movimiento ya estará más lento, palmea tu cuerpo de arriba hacia abajo (pecho, espalda, brazos y piernas) Camina un poco para regresar completamente.
Es probable que te sientas ligero y con hormigueo en brazos o palmas.
El tiempo que le dediques a esto mejorará tu salud, te hará sentir tranquilo.
A veces pasas por emociones fuertes o tensión (es normal experimentar eso cuando lo sacas de tu cuerpo) no les pongas atención y en menos de lo que te imaginas pasarán.
Si no mantienes nada más que la atención en sentir tus plantas de los pies, tendrás un efecto muy relajante.
Recuerda que lo único que te puede ayudar a sanar es la paz interna y eso es lo que comparto durante la meditación.
Un abrazo y les deseo lo mejor



a-la-intemperie dijo
Leerte ya es placentero...continúa asi
Daniela
4 Febrero 2009 | 12:59 AM